lunes, 28 de junio de 2010

El colmo de la desfachatez.

Cuando creé este blog me auto propuse no tratar ciertos temas, uno de ellos la política. Y hasta hoy lo llevaba muy bien. Pero los últimos acontecimientos acaecidos en esta semana me obligan a tratar este tema.
Para comenzar debo de hacer constar que mis ideales políticos son claros: el político más bueno, colgado del palo mayor.
Pero como vivimos en una sociedad democrática tenemos que aguantarlos. Y como tenemos que aguantarlos y se llevan nuestro dinero con sus sueldos, exijo.

Vamos al grano.
El que me conoce personalmente sabe a que me dedico profesionalmente -técnico de emergencias medicas- y donde ejerzo mi trabajo.

Pues resulta que la empresa a la que pertenezco finaliza el concurso de 4 años que tenia suscrito con la administración regional. Y esta administración, en lugar de sacar las nuevas bases para el siguiente concurso público, tira del año de prorroga que tiene con mi empresa.
Mi empresa dice que el concurso era ruinoso y presenta perdidas. No puede aguantar otro año más y pide pelas.
La administración dice que nones, que no suelta ni un euro. Solución salomónica: reducimos el número de ambulancias a casi la mitad y despedimos a media plantilla. Osea, 200 trabajadores al paro.
El comité de empresa propone hacer un expediente de regulación de empleo temporal y rotatorio para toda la plantilla, con el fin de no despedir a nadie. La empresa acepta y lo presenta a la administración.

Y ahora viene lo bueno.
Enseguida -en cuestión de horas- llega la noticia a la prensa y al Defensor del Paciente, que presenta una denuncia.
La plantilla nos movilizamos ante la sede de la administración regional. Más prensa. Y esta se defiende diciendo que con las ambulancias que se quedan es más que suficiente, que en verano baja el trabajo.
Por otro lado nos enteramos que la administración se está poniendo en contacto con las agrupaciones de Protección Civil y las asambleas de Cruz Roja de la provincia para que den refuerzo extra con sus efectivos. Algunas dicen que si y otras que no.
Se contraataca atraves de las redes sociales haciendo un llamamiento a los voluntarios para que no entren de guardia hasta que esto se resuelva, o serán participes del juego con el pan de muchos padres de familia que se verán afectados.

Se sigue defendiendo -desde la administración- la idea que hay ambulancias de sobra.
Para justificar esta idea de que sobran ambulancias comienza la guerra sucia y el boicot: informa a sus equipos médicos -Uvis, equipos de intervención rápida y unidades de asistencia domiciliaria- de que no pidan ambulancias porque estamos en huelga y no hay.
1º esto es falso y 2º en caso de huelga en mi sector, los servicios mínimos son del 100%.
Pero es que a la población que llaman pidiendo una ambulancia, se la deniegan y le dicen que pidan un taxi -en 3 días en un solo hospital, 20 casos de estos- o se acerquen con su coche. Y en el caso de que insistan en la ambulancia se les informa de que vamos a tardar entre 2 y 3 horas en llegar

Y la ultima maniobra -que para mi ha sido la ultima gota que colma el vaso y por eso estoy escribiendo esto- ha sido que la administración ha enviado sms a los integrantes de la bolsa de trabajo para cubrir unos puestos extraordinarios, que mira tu por donde, coinciden con el número de gente necesaria para cubrir 10 ambulancias del tipo soporte vital básico. ¿Y a qué no sabéis cuantas ambulancias de soporte vital básico va a dejar de tener mi empresa en la calle?
Pero para más inri, compañeros de trabajo han recibido ese sms, porque en su día enviaron curriculums y están en dicha bolsa de trabajo.

De todo esto saco una pregunta y una conclusión.

La pregunta es: si estas vendiendo la moto que con las ambulancias que vas a dejar en la calle puedes hacer frente a la demanda ¿para qué buscas apoyos por otro lado y a ultima hora vas a tirar de bolsa de trabajo y meter gente?

Conclusión: la clase política piensa que el pueblo es gilipollas, imbécil integral y analfabeto.

Y personalmente, a veces pienso que tienen razón...

viernes, 18 de junio de 2010

Cosas curiosas.

A veces sucede, que vas por la vida y te topas con pequeñas cosas simpáticas que te alegran el día.
Una foto, una situación, un detalle que tiene ese toque de humor justo para ponerte una sonrisa en la cara. O en el mejor de los casos hacer que te rias a carcajadas.
Bien, pues resulta que yo "colecciono" por decirlo de alguna forma, esos momentos. Y sin pensármelo dos veces saco el móvil -o la cámara a ser posible- y hago una foto.
Y precisamente eso es lo que voy a compartir con vosotros: esas fotos simpáticas.
Todas ellas son reales y sin retoques, excepto una -que os dareis cuenta- por razones obvias.


"Los escalones que suben a nada".

Amigos de la nave del misterio, esta noche vamos a tratar el enigma de los escalones que suben a nada. ¿Qué son realmente?¿cual es su origen?¿quién los construyo?¿qué poderosa fuerza -terrestre o extraterrestre- les llevo a erigirlos? y lo más extraño y enigmático: ¿a donde te llevan o no?
Todas estas cuestiones y muchas más esta noche.




"Al baño en orden".

Día de trabajo. Estoy realizando un traslado a un hospital público de la comunidad de Madrid. Termino el mismo y siento la "llamada de la naturaleza". Me dirijo al baño de personal y me encuentro esto colgado en la entrada del mismo
Yo no sé si es que ese día el cafe de la maquina era de la marca "Cafes la avioneta: te cagas volando", o es que habia un turno con ganas de guasa...


"Baño atascado".
Misma situación, mismo hospital, mismo baño e imagino que mismo turno. Pero con cuatro meses de diferencia.
Se conoce que el papel de secado de manos es tan grueso que no de disuelve en el agua y provoca atascos. Y se avisa con un cartel situado sobre la taza a la altura de la vista.
Pero de el mismo podemos leer -con un poco de ayuda y retoque- otra recomendación.



"Nuevo número".

El Ministerio del Interior informa que se va a proceder a cambiar el actual número del Cuerpo Nacional de Policia 091 por el 160.

Por el momento, y como medida anticrisis, no se van a gastar ni un euro en rotulos nuevos y se van ha apañar con lo que hay.





"SEAT Falete."

¿Eres un fan de la copla y sus artistas?... ¡Pues enhorabuena! porque SEAT saca al mercado su modelo pensado en ti: SEAT Falete.
Con motor de Super 98, sin esos extras inutiles y costosos como el aire acondicionado o el elevalunas electrico. Amplia guantera con capacidad para 1kg de alitas fritas para picar en los atascos. De regalo un casete con las mejores canciones de Falete.

lunes, 17 de mayo de 2010

Pentecostes Mariano

Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.
(Hch. 2 1-4)


Atras queda la Semana Santa, atras hemos dejado el glorioso Domingo de Resurrección. Pero no nos olvidemos que queda otro día por celebrar: Pentecostes.
Para muchos ese día pasa desapercibido, no hay tradición popular que lo celebre. Aunque esto no es del todo cierto...

Los andaluces tenemos una forma de celebrarlo un tanto peculiar. Y siendo nuestra tierra mariana por excelencia, no podia ser de otra forma que atraves de ELLA, de nuestra Madre Celestial, de la Blanca Paloma: la Virgen del Rocio.

Ahora seguro que alguno empezara a rondarle por la cabeza los topicos que tanto daño hacen a esta festividad popular y religiosa.
Que si eso es ir de fiesta todos los días, que si al rocio solo se va a (...) con unas y con otras, que si solo sirve para ponerse hasta la coronilla de tal cosa...
¿a que no me equivoco y lo estais pensando? seguro!

Pues os digo una cosa: todos los que pensais de esa manera, es porque no habeis vivido el rocio de verdad y no lo conoceis.
Yo era de los que pensaban más o menos asi. Hasta que he tenido la oportunidad de poder experimentarlo en mi propia persona, le poder vivirlo insitu, lo he visto con mis propios ojos.
Esta cultura basa en la información casi instantanea, fria y desprovista de sentimientos y valores, solo nos muestra la cara "oscura" de esta festividad.
En la tele solo vemos a los cuatro famosetes del papel cuché mamaos hasta las cejas haciendo cualquier imbecilidad. Solo vemos al tipico señorito andaluz -que todavia los hay- paseando engalanado sobre su caballo luciendo moza en la grupa.

Pero nunca vemos, o nos muestran, a los peregrinos -que tambien los hay y nada que envidiar a los de santiago- no vemos la hermandad entre los alli presentes, no se conoce la inumerable cantidad de eucaristias que se celebran al día, todas plagadas de fieles, ni las casi interminables colas de gente ante un confesionario, ni tampoco se conoce la de veces que se llega a rezar el rosario al día.

El rocio no es solo los días que vives en la aldea. Empieza desde la puerta de tu casa cuando empiezas la peregrinación y terminas con la vuelta.
Tampoco hay que hacer caso de que la peregrinación es solo pasar una semana de fiesta en el campo entre sevillanas y manzanilla, que para eso esta la feria.
La peregrinación del rocio es tan profunda y sentida como pudiera ser la xacobea. Con tu estricto horario de rezos y eucaristias. Si, no me equivoco, eucaristias. Ahh! claro, se me olvido decir que con las hermandades tambien peregrinan sus correspondientes sacerdotes y que estos celebran eucaristias en el campo ante los simpecaos. Pero claro, esto tampoco lo vemos en la tele...
Es una semana de caminar por arenas. Preparando tu espiritu y tu interior para el día grande de la llegada del Espiritu Santo, en forma de Blanca Paloma: La Virgen del Rocio.

Desde aqui animo a vivir el rocio pero de verdad, desde dentro del corazón. Y dejar de ver los toros desde la barrera.
No nos conformemos con lo que nos cuentan estos días los programas rosas de la tele, o lo que nos pongan en la tele. Que el rocio no es solo eso. El rocio hay que vivirlo.



¡VIVA LA VIRGEN DEL ROCIO!
¡VIVA LA BLANCA PALOMA!



jueves, 13 de mayo de 2010

Mis Trabajaderas (II)

Tras el duro trabajo bien hecho del Lunes Santo, se encadena una semana para el recuerdo.
Son varios los momentos vividos durante la semana mayor que se quedaron grabados en mi memoria y que seguro nunca olvidare.
Este año la he vivido desde otro punto de vista, con otra compañía y con otra motivación distinta a los años anteriores. No ha faltado nadie de mi gente de siempre, y se ha completado el plantel con más buenos, y buenas, cofrades.
Para mi este ha sido un año de unión, de ganas de trabajar por lo nuestro, de intentar mejorar nuestra particular pasión y de llevar a nuestra Semana Santa a lo más alto.

Como digo la semana avanza y se acerca mi segundo gran día: Sábado Santo. O como yo cariñosamente le llamo, el sábado del viento. No recuerdo ningún año sin ver las capas de los penitentes volar, el sudario de la cruz engancharse en el pan de oro de esta o ver a la chia "pelearse" con la larga capa que le lleva a todos lados.
Amanece con el animo algo nervioso e intranquilo. Hay una persona a la que le tengo mucho cariño que aún no a llegado a Motril. Espero que no falte.
Pero bueno, lo mejor es intentar desconectar de todo y de todos. Y no conozco mejor sitio para ello que a 20 metros bajo el mar... pues si, me voy a pasar la mañana buceando.
Tras el almuerzo, y con todos los pertrechos preparados, por fin llega ella acompañada de su chico: "... ya era hora niña, donde te metes joia?..."

Tarde soleada. La brisa refresca lo justo para no pasar calor; la noche promete fresca, pero debajo del faldón encontrare el calor que necesito, tanto físico como humano.
La casa de hermandad casi vacia y empezamos a llegar los costaleros del Rey de Capuchinos.
Una tarde y unas vivencias muy distintas a las vividas el lunes. Con la alegria de poder estar un año más con mi Cristo -en principio, este año me lo perdia por motivos laborales- y con la tristeza de que se la semana se está acabando. Pero bueno, no es momento de pensar en mañana, sino en el ahora. De disfrutarlo y de saborearlo acompañado de la gente que quieres y aprecias.
Intento mantenerme tranquilo y no contagiarme de los nervios del personal. Y en la azotea de la casa, mientras nos fajamos e igualamos, intento entrar en mi estado de concentración al que paso siempre antes de meterme bajo los faldones.
Porque para sentirlo y disfrutarlo debes de estar mentalizado de lo que llevas sobre tus hombros, de lo que vas a hacer, de lo que va a suceder en menos de una hora y durante toda la noche. Porque si no es asi y solo te metes por afición o por otro motivo banal, no pones todo el empeño que se merece, no tienes esa capacidad de sufrimiento cuando los cuerpos cansados se vienen abajo con el peso de las trabajaderas.
No eres capaz de disfrutar del caminar al compas de la música, del roce de las alpargatas, de lo que pide el cantaor o mandan los capataces.

Y llega el momento de la oración todos juntos, como hermanos que somos, de meterse debajo y de los primeros golpes del llamador.
La cruz de guia ya esta caminando por la calle, la hermandad ha iniciado su estación de penitencia. Y el barrio está en las calles esperando a su Rey: mi Cristo Yacente.
Suenan los acordes de la "Marcha Real" cuando mis primeros hermanos de trabajadera se acercan el dintel de la puerta. A mi me queda un poco, que soy el ultimo...
Salida perfecta y primer "Derecha alante, izquierda atras, finito lo quiero." Y una voz dentro que nos recuerda que ya estamos en la calle, que ha llegado el día y el momento. Vamos a disfrutarlo como nunca.

El caminar por las calles de su barrio se hace pausado, con tranquilidad y recreandonos.
Queremos que la gente lo pueda contemplar sin premura, que le pueda rezar sin prisas, que comparta con Él sus anhelos con tiempo, que sus gentes se empapen de su bendición por las calles de su barrio.
Recuerdo cuando vestia capillo y capa. Cuando al llegar a la calle del cementerio reviarabamos a la derecha en lugar de pasar de largo como ahora.
Recuerdo subir por la calle Santisimo, pasar por Naranjos para bajar por el barrio nuevo; y tambien recuerdo todas esas calles llenas de gente, de casas encendidas con las puertas abiertas de par en par, de gente mayor sentada en su puerta, de ventanas y balcones llenos de gente. La gente del barrio, la gente de siempre.
Todavia tengo la esperanza de que mi cofradia vuelva a meterse de lleno en su barrio.

Poco a poco nos plantamos en calle Nueva, y para los más antiguos bajo los faldones, esta sigue siendo nuestra carrera oficial particular, antesala al discurrir por las calles del centro motrileño que tanto trabajo y dificultad presentan para nuestro caminar por ellas.
Paso a paso sorteamos todas las trabas para llegar bastante cansados a la plaza de Las Palmeras.
Pero tenemos que sacar de donde no hay, porque si en su barrio hay gente, aqui más.
Carrera oficial elegante, austera y sin alardes. Como tiene que ser en este día de luto.
Tras el ultimo esfuerzo en Matadero Viejo -la calle hace honor a su nombre- regresamos con alivio a nuestro barrio. Alivio porque las calles son amplias y sin complicaciones.
Pero tambien con un poco de pena. Esto se acaba ya y yo estoy muy agustito aqui dentro.
Ha sido una noche completa y en la linea de toda la semana: para recordar.

Cuando me quiero dar cuenta estoy tirando de mi pata para la ultima revirá ante la casa de hermandad. Esto si que se ha terminado, asi que vamos a ponerle la guinda al pastel y nos marcamos una marcha a ritmo de agrupación musical. Ya era lo que le faltaba a este paso, porque incluso hemos andado a ritmo de palio con "Estrella Sublime", y que más dá...
Empezamos a entrar en la casa, maniobramos para salvar la lampara y dejarlo en su sitio.
Golpe de llamador y "... ahi quedó".

Otro año más en la calle haciendo realidad sueños y esperanzas...
otro año más de trabajo y buen hacer...
otro año más de ORACIÓN y SOLEDAD.

sábado, 17 de abril de 2010

Mis trabajaderas (I)

Hace algún tiempo -creo que desde que no estoy viviendo en mi tierra- que las semanas previas a la cuaresma -y durante la misma- me invade una especie de "depresión presemanasantera". Es como si no me importase nada si hubiese o no semana mayor ese año.
Mi corazón se llena de apatía, desgana y sin motivación alguna.
Todo esto se suele alimentar con el bombardeo continuo de discusiones, peleas y demás pleitos que puedes encontrar en la red.
A veces me paro a pensar y llego a la conclusión de que no merece la pena seguir con ello. Que no saco nada positivo en cargar bajo unas trabajaderas, sino todo lo contrario, me arriesgo a lesionarme y tirarme de baja un tiempo, y como está el tema laboral no hace gracia.

Yo no se si esto me sucede porque no estoy en mi tierra, empapándome de toda esa energía positiva que desprenden esas buenas personas que preparan su estación de penitencia con ilusión. Y que son los que no ves en foros, chats y demás medios informáticos.
Para mi, estar fuera de mi tierra en esas semanas es recibir malas influencias.
Y si me paro a recordar viejos tiempos -que para mi se que eran mejores- se incrementa ese mal rollo.

Pero este año ha sido distinto. No puedo decir el momento exacto ni lo que lo provoco, pero vino a mi memoria un recuerdo que me hizo cambiar el chip de manera instantánea.
Ese recuerdo lo tenia semi-olvidado, pero creo que Él lo ha utilizado para darme ese toque que necesitaba.
Esa cuenta pendiente que tengo, me ha dado el animo y las ganas de seguir adelante. Me ha dado la valentía para tirar con fuerza y no decaer en los momentos difíciles debajo del paso. Meter riñones, cuerpo arriba y paso firme y seguro.

Como digo, ese flash en forma de recuerdo, hizo cambiar mi forma de pensar hasta el punto de llegar a vaticinar que este año seria un año para el recuerdo. Y no me he equivocado.
La tarde del lunes, antes de mi salida bajo las trabajaderas de Jesus Orante, puede retomar una antigua costumbre arraigada desde mi primera salida en el 98. Es algo tan simple como tomar café. Pero lo que tiene de especial es la compañía, que entre varias amistades, esta un buen amigo.
Antiguo compañero de instituto, hermano de trabajaderas, que lleva varios años como yo viviendo fuera y por desgracia, perdiéndose buena parte de nuestra semana santa.
No había mejor manera de empezar la tarde. Como era cada tarde del Lunes Santo.

Con el alma tranquila y sosegada me presento ante mis titulares en el Camino de las Cañas. Paso de frente ante el paso de misterio -luego vuelvo para quedarme contigo- y me dirijo a Ella. Guapa como siempre y dulce como nunca.
Y empiezan los nervios. Pero ¿porqué ahora, qué pasa?. De nuevo el recuerdo, me esta llamando y me presento ante Él.
Ante la delantera me aferro al llamador con fuerza y mis sentimientos cabalgan llendo y viniendo entre la alegría y la pesadumbre.
Ya falta poco para el momento de calzarme las alpargatas, de ceñirme la faja, de colgarme la medalla y de pasar a ese mundo distinto delimitado por los faldones del paso.

Lunes de oración en las calles de Motril. Lunes de pasión, penitencia y promesa.
Un año más mis oraciones han subido al padre acompañando a las del Hijo como si fuesen una sola. Dando las gracias por todo lo que me ha dado, por todo lo que me ha escuchado y por todo lo que he pedido.
Y una nueva renovación de mi promesa: no faltare a mi cita el Lunes Santo para orar contigo en el Getsemaní motrileño en el que se convierten las calles de mi pueblo.